Ni oí

De María Victoria eternamente se citará su frase

Muchas, muchas gracias querido público,

esta noche me han hecho la mujer

más feliz de toda mi vida

sólo comparable al comentario atribuido a la actriz Fanny Cano, al término de un banquete de los cinematografistas al candidato a la presidencia:

me emocioné tanto con las palabras del Señor

Licenciado, que francamente ni oí lo que dijo.

Carlos Monsiváis. La educación sentimental

Acordaos

La música comienza por murmurar al oído del que la ama y que se acerca al canto que le envuelve, donde consciente en perder su identidad y su lenguaje: Acordaos, un día, antaño, se perdió lo que se amaba. Acordaos que un día perdisteis todo de todo cuanto era amado. Acordeos que es infinitamente triste perder lo que se ama.

Pascal Quignard. Butes

 

Montaña mágica

Mont Blanc yet gleams on high: -the power is there,

the still and solemn power of many sights,

and many sounds, and much of life and death.

“Mont Blanc”, P.B. Shelley

Una cosa más acerca del “gran miedo en la montaña”, condensado en esa gran novela de Ramuz que lleva el mismo nombre. El miedo medieval se transluce como sudor en las carnes de estos campesinos suizos (…) Ramuz logra darle expresión al Toggel, cuya historia es temible. Es un pequeño ser al que unos pastores encuentran en un peñasco. Les da lástima ese ser y se lo llevan con ellos: lo alimentan, lo visten, le enseñan. De pronto ese ser deviene en un monstruo, que asesina y devora víctimas humanas. El miedo al Metzgerberg (“Cerro del Carnicero”), la aversión por ciertos pasos, ciertas cañadas, cimas. El gran medio en la montaña: uno se va enterando, por medio de rumores, de la presencia de “otro” en la montaña. Se sospecha; allí esta su presencia.”

Pablo Soler Frost. Cartas de Tepoztlán

Nosferatu

Podría pensarse que no hago más que ir de cama en cama y pasarme todo el tiempo follando. Pero no es así. A menudo me aíslo de todo el mundo durante semanas, me encierro en mi habitación y ni siquiera salgo a la calle. Durante ese tiempo hago ejercicios de dicción, diez, doce, catorce, dieciseis horas diarias. O toda la noche. Cuando los vecinos se quejan -y siempre acaban haciéndolo- me echan de la habitación de turno. Cambio de habitación con más frecuencia que de amiga. De algunas habitaciones me echan ya al primer día.

Yo necesito amor (memorias). Klaus Kinski.

Bruleé

Creo que muchos chefs y libros de cocina dan demasiada importancia a la armonía. Francamente, puede ser aburrida. (…) Lo que me atrae es el elemento de peligro y excitación que da el crear un sabor quemado. Si exageramos con el quemado, se destruye el plato. Si nos quedamos justo de este lado de la línea, es una delicia.

Siete Fuegos – Mi Cocina Argentina. Francis Mallman

Supper’s Ready

Los cocineros de Cleopatra tenían que tener a la vez varios banquetes completos en distintas fases de preparación pues nunca sabían cuándo iba a ordenar Antonio que le sirvieran la cena.

Gabinete de curiosidades romanas. J.C. McKeown

Endogamia

11.- No es de buen tono que un caballero baile con su esposa, ni con ninguna otra señora con quien le liguen estrechas relaciones de parentesco.

De los bailes – Conducta en Sociedad. Manual de Carreño