El inventor de Troya

Ahora, un cuento. El del niño mendigo que a los siete años de edad soñó hallar una ciudad, y treinta y nueve años después se marchó, muy lejos, buscando y buscando, y no sólo encontró la ciudad, sino también un tesoro, un tesoro tan maravilloso como el mundo entero. No se había visto nada igual desde los hallazgos de los conquistadores del Nuevo Continente.

El cuento es la vida de Heinrich Schliemann, una de las figuras más asombrosas no sólo entre los arqueólogos, sino entre los hombres.

Dioses, tumbas y sabios. C.W. Ceram

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