Un no se qué

Yo no tenía belleza, pero sí algo que vale más: un no sé qué que fuerza la benevolencia, y me sentía capaz de todo.

Giacomo Casanova. Memorias

Anuncios

El collar de la paloma

Pero otro dijo:

La mano del amor nos ensartó para la alegría:

nosotros éramos las perlas, y el deseo era el hilo.

El manuscrito carmesí. Antonio Gala

No dibujarás

Muley me hacía dibujos de flores, de fieras y de aves, que se cuidaba luego de romper para no quebrantar las normas del Corán.

El manuscrito carmesí. Antonio Gala

Isabel de Portugal

Como toda persona inteligente, Isabel era una mujer compleja y hasta desconcertante.

Carlos V, señor de dos mundos. Juan Manuel González Cremona

El médico real

Felipe V, como es sabido, era un desgraciado hipocondriaco, sujeto a toda clase de caprichos(…) Descubrióse que no había nada tan eficaz como para hacer desaparecer las reales jaquecas como el poder de la música; por ello cuidaba la reina de tener a su disposición los mejores ejecutantes, tanto vocales como instrumentales, y conservaba al famoso cantante italiano Farinelli en la Corte, como una especie de médico real.

Sin embargo, en el momento del que hablamos, había cruzado por la imaginación de este sapiente e ilustre Borbón un antojo que sobrepujaba a todas las anteriores extravagancias. Después de un largo periodo de imaginaria enfermedad, en que se malograron todas las melodías de Farinelli y los conciertos de toda una orquesta de violinistas de la Corte dio, obstinadamente, en la idea de que había entregado su alma a Dios y se consideró absolutamente muerto.

Washington Irving. Cuentos de la Alhambra

Aquí nos tocó

“Ahora bien: no voy a negarte que si yo hubiera conocido el carácter de tu novela cuando me pediste permiso de bautizarla con mis palabras, hubiera dudado en concedértelo, pues siempre hay lectores y críticos malévolos que pueden atribuirte el deseo de lanzarme un sarcasmo; y, sobre todo, yo hubiera preferido que no empañaras mi frase, aplicándola a un objeto tan turbio. “Turbio”, no es censura: tú has querido conscientemente hacer un libro turbio y feo, ¿verdad?

Y nada más. Te abraza, Alfonso Reyes.”

Carta a Carlos Fuentes, con respecto a La región más transparente. 1959

 

Zoociales

A otra parte se hallan las aves de rapiña, desde los cernícalos y los alcotanes hasta el águila real, guarecidas bajo toldos y provistas de sus alcándaras. También hay leones enjaulados, tigres, lobos, adives, zorras, culebras, gatos, que forman un infierno de ruidos, y a cuyo cuidado se consagran otros 300 hombres. Y para que nada falte en este museo de historia natural, hay aposentos donde viven familias de albinos, de monstruos, de enanos, corcovados y demás contrahechos.

Visión de Anáhuac. Alfonso Reyes