-Sabe, Johannes -dijo Hemingway-, a mí también me acusan constantemente. En lugar de leer mis libros, ahora escriben libros sobre mí. Dicen que no quise a mis esposas. Que no me dediqué bastante a mi hijo. Que le di una bofetada a un crítico. Que mentí. Que no fui sincero. Que fui orgulloso. Que fui un machista. Que dije que tenía doscientas treinta heridas y sólo tenía doscientas diez. Que me masturbaba. Que hacía enfadar a mi mamá.
-Eso es la inmortalidad -dijo Goethe-. La inmortalidad es el juicio eterno.
La inmortalidad. Milan Kundera.
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